OMAEN

El proceso

La porcelana parece frágil, pero es uno de los materiales cerámicos más resistentes que existen. Esa dualidad entre delicadeza y resistencia, capaz de atravesar el tiempo, es el corazón de OMA.

Piezas de porcelana modeladas a mano, aún en crudo, sobre la mesa del taller
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Modelado a mano

Cada pieza empieza en las manos: la porcelana se modela sin moldes industriales, y por eso ninguna pieza es exactamente igual a otra. Las curvas imperfectas son la firma.

Horno cerámico abierto con piezas de porcelana esmaltadas tras la cocción
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Cocción a 1.260 °C

La mayoría de las piezas pasan por una única cocción a 1.260 °C, un proceso que exige precisión desde el inicio y define el carácter de la porcelana. Es esta cocción la que le confiere su resistencia, permitiendo que una joya de apariencia delicada pueda acompañar el uso cotidiano.

Colgantes de porcelana con símbolos del zodíaco en lustre de oro de 24 quilates
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Oro de 24 quilates

Las piezas con acabado dorado reciben una aplicación de lustre de oro de 24 quilates y una segunda cocción a menor temperatura. Este proceso integra el oro a la superficie de la porcelana, aportando profundidad, brillo y durabilidad.

Pendientes de porcelana con cierres de plata de ley 925
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Plata de ley 925

Los cierres, ganchos y bases se realizan en plata de ley 925. En algunas piezas, estos elementos reciben un baño de oro para acompañar el acabado de la porcelana.

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